16. La Patagonia espera.

 En sus Memorias, precisamente, Ramos Mexía comentaría amargamente la lucha que se había llevado contra los intereses nacionales. El gran Ministro que había pugnado por trazar líneas férreas para industrializar el Sur, veía su utilización reducida a fines puramente turísticos: "Los de la Patagonia han sido celebrados como líneas de turismo -escribe-, y yo, como una burla he recibido muchas felicitaciones por ese pensamiento genial (?!). Y agrega: "Queríamos hacer ferrocarriles en los desiertos para concluir con ellos..." "Yo le dije a Roca: complete con el riel lo que hizo con la espada". Pero la Patagonia espera culmine su Segunda Conquista del Desierto. Cuando ella se realice plenamente, los nombres de Ramos Mexía y del geólogo Willis resonaran en esas inmensidades, que ellos soñaron en transformar y civilizar.
 Las fuerzas invisibles de que hablaba Willis continuaron operando mucho después de haber desaparecido la Comisión encabezada por el geólogo. En efecto, la edición del magnífico INforme Willis, cuyo primer volumen logró ser impreso por cuanta de la  Nación y dónde se exponía con alto nivel científico el extraordinario potencial económico del norte patagónico, se quemó o fue quemada en gran parte. Incluso, llegaron a desaparecer algunos de los pocos ejemplares que existían en las bibliotecas públicas. Los originales del segundo tomo se mantiene inéditos, sepultados en un archivo. Pero ni el fuego ni el olvido pueden borrar la historia.
 Ramos Mexía y Bailey Willis, fueron precursores de quienes desean y trabajan apasionadamente para que la Patagonia sea, no sólo un pedazo integrante del territorio patrio, sino uno de los centros dinámicos fundamentales de la grandeza nacional.
 

San Carlos de Bariloche, julio 1963.
 
 
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